La renovación tecnológica se afianzó con la pandemia de la Covid-19. El "home office", la virtualidad educativa y el distanciamiento social ha motorizado un mayor consumo de artículos de telefonía móvil y de informática desde que en marzo del año pasado se declaró la pandemia. De acuerdo con los datos difundidos por el Instituto nacional de Estadística y Censos (Indec), al segundo trimestre de este año, la compra de celulares se ha expandido un 127%, mientras que las vinculadas con computación lo hicieron en torno de un 66%. Lo que es más llamativo es que la expansión de la renovación de electrodomésticos y artículos electrónicos se observó más en el interior del país (117% de crecimiento interanual) que en los 24 partidos del Gran Buenos Aires (101%).

De acuerdo con los datos del organismo que dirige el economista Marco Lavagna, los artículos seleccionados con mayor volumen de cantidades vendidas fueron “Teléfonos celulares”, 553.800 unidades; “Pequeños electrodomésticos”, 538.979 unidades; “Calefactores y estufas eléctricos, y caloventores”, 352.532 unidades; “Televisores,TV LED, smart TV, LCD y plasmas”, 334.961 unidades; “Calefones y termotanques”, 111.791 unidades; “Lavarropas”, 108.565 unidades; “Heladeras con y sin freezer”, 82.469 unidades; “Computadoras (PC, notebook, all in one, etcétera)”, 79.676 unidades; “Impresoras, scanners”, 79.370 unidades; y “Equipos de aire acondicionado”, 78.569 unidades.

Hace años que se vaticinó la muerte del PC. Incluso reconocidos analistas de la actualidad tecnológica como Nicholas Carr llegaron a ponerle fecha para su fin: el 27 de enero de 2010, cuando Steve Jobs subió a un escenario de San Francisco para presentar el iPad. Parecía que el avance imparable de tablets y dispositivos móviles relegaría el ordenador personal a un rincón del salón sin mucho uso. Pero la realidad es que el sector está en mejor momento que nunca. Según International Data Corporation (IDC), las ventas totales de PC alcanzaron en 2020 los 302,6 millones de máquinas, un 13,1 % más que en 2019. Y para este 2021 se prevé que suban aún más: se estima que aumentarán en un 18%. Según los expertos, la pandemia ha tenido mucho que ver en la "resurrección" del PC.

"El teletrabajo forzado ha traído a primera plana de la vida diaria que los dispositivos móviles portátiles (celulares y tabletas) con los que consumimos contenidos habitualmente, no están pensados para el trabajo que hemos tenido que introducir en el ámbito doméstico", indica Josep Jorba, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

En cualquier caso, en su opinión, el PC nunca había llegado a morir. Tan solo relegábamos su uso al mundo profesional en oficina, mientras que en casa lo sustituíamos por otros dispositivos con un uso de entretenimiento básicamente unidireccional: si nos limitamos a entretenimiento (series y películas, música, videojuegos), tanto las Smart TV como las tablets, los móviles y las consolas pueden ocupar el lugar del PC. Lo mismo pasa con las redes sociales, que cuando se trata de interacciones cortas son dominio del móvil o la tablet casi en exclusiva. Sin embargo, en el terreno profesional, el uso del PC es muchas veces imprescindible.

"No tiene comparación con otros dispositivos en capacidades de computación y realización productiva de trabajo. Con los celulares nos vemos muy limitados en capacidades de entrada (movimientos y toques de dedos en lugar de teclados y mousse) y capacidades de salida (cómo y dónde guardar información, o qué tamaño de visualización tenemos en la pantalla)", explica el profesor de la UOC, que aclara que solamente se pueden encontrar en el mercado algunos dispositivos híbridos como tabletas con teclados y ratón, chromebooks o portátiles convertibles en tabletas que pueden aunar los dos ámbitos de utilización, "aunque en algunos casos son dispositivos realmente caros, como los PC convertibles en tabletas y, en otros, las prestaciones para algunos usos o ámbitos profesionales son bastante deficitarios".

Si el teletrabajo sigue formando parte de nuestro día a día, al PC le aguarda una larga y próspera vida, en opinión de los expertos. Pero, independientemente de lo que ocurra en ese ámbito, las posibles futuras tendencias parecen seguir dando protagonismo al PC. "A corto plazo, puede que aumenten las tendencias de dispositivos híbridos -laptop convertible en tablet- con más potencia, que cumplan y aúnen funciones de entretenimiento con unas posibilidades de productividad medias. A medio o largo plazo, podríamos esperar cambios de interfaz de comunicación con el PC, si llega "el año de la realidad virtual" y el PC puede usarse con esta interfaz en algunos ámbitos profesionales y de entretenimiento. O interfaces de voz, sea mediante asistentes más potentes que los actuales, o como principal medio de comunicación productivo hacia el PC. Dependerá del avance de la inteligencia artificial (IA), y cómo esta se aplique al PC", puntualiza el profesor de la UOC.

Mientras tanto, las tendencias actuales siguen animando el mercado. El desarrollo de nuevos y potentes procesadores "permitirán disponer de arquitecturas orientadas a algunos mercados, como multimedia o videojuegos, y aumentarán la competencia de algunos segmentos de PC, como la existente entre máquinas con sistemas operativos de Windows versus Mac", afirma Jorba. Además, de confirmarse en la presentación final de Windows 11 las características mínimas exigidas, será necesaria una renovación de todos los equipos Windows de más de cinco o seis años, según estima el profesor de la UOC.

En cuanto a la vida de las baterías, aunque para el mercado de escritorio es totalmente indiferente y se premian más las prestaciones que la eficiencia energética, en el caso de los portátiles la duración de la batería es uno de los parámetros importantes en la decisión de compra. Las nuevas arquitecturas afrontan precisamente este aspecto haciendo procesadores más eficientes energéticamente, aumentando la potencia y disminuyendo el consumo de batería.